Historia

Alhué lugar de encanto y tradición,  que en mapudungún significa  “lugar de espíritus” o “espíritu de muerto”, los primeros habitantes de este valle fueron los indígenas y su cacique llamado Albalalhue.

En 1544 el conquistador Pedro de Valdivia  entregó varias encomiendas, las tierras del cacique Albalahué fueron entregadas a doña Inés de Suárez, de esta forma eran los indígenas obligados a trabajar y convertidos a la religión católica. Después de tantos malos tratos de parte de los españoles a los indígenas, estos se cansaron y tomaron la decisión de escapar guiados por el cacique Albalalhue.

El 19 de agosto de 1755 se aprueba la matricula de vecinos de la villa. “Villa San Jerónimo de la Sierra de Alhué”.

En Alhué se organizó un caserío típico español, con una plaza al centro y calles circundantes, con muchas casas y casonas esquinas construidas de adobe y tejas. Estilo que se conserva en algunas zonas de la comuna.

Villa Alhué es el centro urbano de la comuna y es declarada zona típica, con atractivos como: su iglesia declarada Monumento Nacional, museo Histórico ubicado en frontis la plaza, también se puede apreciar la arquitectura colonial.  Mucho de su historia gira en torno a su nombre; relatos y leyendas que nos hablan de las andanzas del diablo por esta zona.

Se pueden disfrutar de una gastronomía y pastelería exquisita del lugar como pan amasado, hecho en horno de barro y dulces de tablillas; además las mermeladas y miel. También se ofrecen diferentes productos artesanales, como las mistelas (licor en base a aguardiente), los productos en papel reciclado y artesanía en cuero entre otros.

Enclavada entre los cerros de la Cordillera de Costa, esta comuna invita a los que quieren adentrarse en la cultura, encantos y tradiciones de esta bella zona, llena de mitos y leyendas que se han mantenido durante siglos gracias a su particular aislamiento.